Una ley para robagallinas

Ignacio Bermúdez de Castro
Ignacio Bermúdez de Castro PASOS SIN HUELLAS

OPINIÓN

Tiempo atrás el presidente del Tribunal Supremo y del CGPJ, Carlos Lemes, manifestó que nuestra Ley de enjuiciamiento criminal estaba pensada «para el robagallinas», y no para el gran defraudador. El tiempo le viene a dar la razón con el sangrante caso del joven granadino de 24 años que ha ingresado en prisión por haber utilizado cuando tenía 18 una tarjeta falsa para comprar bebidas en un supermercado por un importe de 79,20 euros. Esta equivocación de juventud le va a costar pasarse cinco años en la cárcel, ahora que ya tiene una familia a su cargo y un empleo. Hace unos días asistíamos a la retirada de la solicitud de pena de prisión a Leo Messi por parte de la Fiscalía por haber defraudado más de cuatro millones de euros al fisco. La misma Fiscalía que informó en su momento negativamente respecto a la concesión del indulto a este muchacho. Como jurista sé que «donde la ley quiso, dijo», pero, para que casos como estos no vuelvan a ocurrir, habrá que reformar cuanta norma jurídica persiga con más ensañamiento al robagallinas que al chorizo de guante blanco. Y aún pudo ser peor, pues en un principio la condena por tan importante delito ascendía a la friolera de doce años. El indulto no fue concedido, pues Alejandro Fernández no es banquero, político, ni familiar de nadie relevante. Solo es un español de a pie que a los 18 años cometió una niñería. Más o menos como Messi, los Pujol o tantos otros. Los pata negra de nuestra sociedad.