Y ahora el periscopio

César Casal González
César Casal CORAZONADAS

OPINIÓN

Parecía una anécdota simpática de Piqué, ese Tintín de la defensa del Barcelona. Ahora que los clubes vetan a los periodistas y no les dejan viajar en los aviones con los jugadores, como toda la vida, Piqué retransmitía por Periscope a sus compañeros del Barça en el vuelo. Pero ese detalle solo era un grano de arena de la montaña del Himalaya que se está organizando. La nueva aplicación en el país rey del pirateo, España, puede ser un nuevo palo a los derechos de autor. Otro más. ¡Qué importan los autores! Total en España maltratábamos a Cervantes para que nos diese lo mejor de sí mismo. La amenaza real que supone el pirateo instantáneo de Periscope a través de una simple cuenta en Twitter puede ser monumental como Las Ventas. La Liga de Fútbol Profesional está intentando clausurar cuentas de Twitter con retransmisiones por Periscope, y lo mismo, las grandes plataformas con las series. Cualquiera puede a final de este mes retransmitir desde su casa Juego de tronos, por ejemplo, y liarla. El país que inventó el submarino puede con Periscope terminar con el retorno lógico que debe cobrar quien crea algo, el que parió esos personajes que luego nos hacen reír o llorar esas lágrimas saladas que a veces sientan tan bien. Sin ese retorno, ¿quién se sentará a escribir una serie o soltar sus demonios con una película? El gratis total es muy libertario, pero conduce a la velocidad de Telma y Louise a los derechos de autor hacia un acantilado. Por no pensar en otro derecho también en retirada, el de la intimidad: sumen el Periscope, que todo lo retransmite en directo, a los drones, que todo lo ven, y usted será la próxima víctima de Gran Hermano.