Mueren solos

OPINIÓN

Cientos de gallegos mueren solos cada año. Esa era el terrible titular con el que nos desayunábamos esta semana. Al instante me vinieron a la cabeza unas palabras de María Teresa Fernández de la Vega, en aquel entonces vicepresidenta primera y portavoz del Gobierno de Zapatero, al presentar el 23 de diciembre del 2005 el anteproyecto de la ley de promoción de la autonomía personal y atención a las personas en situación de dependencia: «Esta ley tendrá efectos inmediatos [?] y devolverá dignidad a casi medio millón de españoles, y tranquilidad a un millón y medio de familias. En pocas palabras, ningún mayor solo y ninguna persona con discapacidad sola. Queremos desterrar de nuestra sociedad las noticias de mayores que viven y mueren solos».

Diez años después, esas palabras se comentan por sí solas. A los políticos se les llena la boca con bonitas palabras, prometen aun sabiendo que no van a poder cumplir lo prometido. Y no cambian (no es el momento para entrar en el tema de los desahucios y quienes los iban a parar cuando entraran en los ayuntamientos a gobernar, ni en las promesas de Pedro Sánchez o Pablo Iglesias en el debate de investidura). Tan solo quiero añadir: tiene que haber un compromiso real de las Administraciones en el tema de la dependencia; los tribunales de justicia tienen que ser muchísimo más ágiles en la tramitación de estos asuntos; hay que educar a la ciudadanía para prevenir estas dramáticas situaciones.