Sobrevivimos

César Casal González
César Casal CORAZONADAS

OPINIÓN

Vivimos el franquismo. El posfranquismo. La santa transición cabalgada por la dentadura perfecta de Adolfo Suárez. La carcoma de la UCD y el advenimiento de Felipe tras el 23F. El felipismo, con Guerra y sin Guerra. El triángulo de las Azores con Aznar y los pies en la mesa. Dos veces. El zapaterismo, también dos veces, aunque parezca increíble. Vivimos mucho, aunque ahora algunos lo quieran reducir a un turnismo pactado del bipartidismo PSOE-PP. Vivimos a Rajoy. Y vivimos ahora a un Rajoy lánguido en funciones en el, de momento, Patxismo. Hay cuatro partidos y un montón de micropartidos, mayormente con banderas, como hubo siempre. Lo nuevo son los dos emergentes que han recortado a los dos grandes. Pero sobrevivimos a todo. No hay que asustarse. Se pacta o se vuelve a votar. Bélgica estuvo sin Gobierno y los semáforos funcionaban. Lo único que veo distinto es el tono. El tono es lo que apena. Hay un tono de trinchera. Faltón. Como de gran hermanismo que recuerda a lo peor de este país que fue hace solo ochenta años, un abuelo. Sobra hablar de piojos y de bebés. Sobra sobreactuar. Porque en este país cuando se sobreactúa se pasa de la violencia del insulto a la violencia del sopapo. El Congreso no es una meta, una línea de llegada. Debe ser una línea de salida de lo mejor que tienen dentro los unos y los otros. No nos atemoricen con paridas y trabajen. Por favor. Como trabaja, si la dejan, esa inmensa mayoría de la clase media que se ha ido a pique por culpa de las multinacionales que gobiernan el planeta. Esos gobiernos en la sombra que utilizan las crisis como virus del ébola.