Un Congreso colgado

César Casal González
César Casal CORAZONADAS

OPINIÓN

El famoso Congreso colgado que salió de las urnas van a terminar de ahorcarlo los líderes. No hay voluntad de acuerdos. Y la vieja política se confunde con la nueva en que todos van a lo suyo. Es definitivo. Los españoles no tenemos nada que ver con los italianos, capaces de sacar adelante Gobiernos de coalición. Solo Rajoy ha tirado la caña, pero para salir elegido él. Sánchez lo intentará con Podemos, apelando a esa supuesta mayoría de izquierdas. Pero tampoco pescará. Sánchez busca salvarse él y, por lo menos, volver a ser cartel electoral en la segunda ronda que se avecina. A Ciudadanos, de momento, las matemáticas lo han dejado como simple testigo de los movimientos o de la ausencia de movimientos. Y Pablo Iglesias y Podemos son los únicos que tienen una hoja de ruta muy clara. Ellos quieren que siga el bipartidismo, pero que el choque a dos sea entre el PP viejuno y Podemos en sustitución del PSOE. Todo lo hacen para minar al PSOE, después de demoler a IU. Es clave para Pablo Iglesias quedarse ese casi millón de votantes que eligieron a Garzón. Y luego seguir desacreditando al PSOE. Lo dicen expertos como David Hernández: «La formación morada no busca romper el tradicional tablero en el que se ha movido el panorama político español, confrontándose principalmente dos partidos, sino que busca progresivamente (la citada hoja de ruta) acaparar y monopolizar las posiciones del ala izquierda, para erigirse exclusivamente frente al Partido Popular». Así se zampa los restos del PSOE, y disfruta viendo cómo los barones socialistas se devoran, mientras que alimenta la dicotomía nosotros-ellos para que cada vez más se visualice que compiten dos (ahora o más adelante): PP y Podemos. Y lo demás es tirar el voto. Y, en ese escenario, Podemos es la gente, los de abajo, y el PP, el antiguo régimen. Es evidente que Iglesias, Errejón y Bescansa son politólogos y saben de lo suyo. No nos une ni Cataluña.