El PSOE hace el juego a Rajoy

Enrique Clemente Navarro
Enrique Clemente LA MIRADA

OPINIÓN

Mientras los ciudadanos se preguntan, lógicamente preocupados, quién gobernará el país tras el diabólico resultado del 20D, los socialistas se emplean a fondo en una delirante y autodestructiva guerra interna por el poder. Ellos solos se han puesto la etiqueta de perdedores en exclusiva ante la opinión pública. Este espectáculo lamentable, en atinadas palabras de Patxi López, al que asisten atónitos sus votantes, está tapando que Mariano Rajoy no tiene mayoría para gobernar. Si el PSOE ha obtenido el peor resultado de su historia, como se recalca una y otra vez, el PP ha perdido 63 escaños y 3,6 millones de votos, la tercera parte de su electorado, en solo cuatro años y con una recuperación económica en marcha. Este desastre electoral, que supone el peor registro del PP en 26 años, tiene el paliativo de que sigue siendo la primera fuerza política. Pero a día de hoy Rajoy no cuenta con una mayoría suficiente para gobernar. De hecho, solo tiene el compromiso de Ciudadanos de que llegado el momento se abstendría si eso sirve para facilitar su investidura. Insuficiente. No suma. Ni siquiera con su voto a favor si el PSOE mantiene su categórico no. Rajoy corre el peligro de ser el primer presidente que solo dura una legislatura. En todo caso, se lo jugará en unas nuevas elecciones, el escenario más probable ahora mismo. Y ya ha dejado claro que quiere repetir como candidato. Susana Díaz y los barones han logrado por méritos propios que solo se hable de su enfrentamiento fratricida con Sánchez. Mientras, Rajoy juega a lo que se le da mejor, esperar sin mover ficha y observar desde la distancia cómo se despedazan. Y así desaparece del foco lo decisivo: que no tiene respaldo para gobernar.