El programa Luar y los anuncios de Gadis son retratos de la cultura popular y de la manera de ser del pueblo gallego. El programa y los anuncios han ayudado a que los gallegos se sientan orgullosos de su tierra, de su manera de ser, de su lengua, de sus costumbres; han ayudado a que la gente del pueblo se vea en un espejo que les hace sentir la dignidad y el orgullo de ser un pueblo con identidad. No imponen nada, no predican nada; son los mismos gallegos quienes dicen cómo se ven. Allí oyen lo que dicen, escuchan lo que oyen en su pueblo, en su casa. Les hacen sentirse orgullosos y sentir como características distintivas de su manera de ser cosas de las que otros han querido que sintieran vergüenza. Se trata del pueblo sencillo y llano, no de las élites que, con frecuencia, miran con desdén la cultura popular.
Luar, el programa milenario de TVG, va dejando caer en dosis bien medidas la música, las tradiciones, los refranes y los dichos, que constituyen la esencia de la identidad gallega. Los anuncios de Gadis, además de ser desde el punto de vista técnico pequeñas obras maestras, fruto del saber hacer y de la observación antropológica, son verdaderos monumentos a la retranca, a la ironía, a la ambigüedad buscada y querida.
Los gallegos no se ven como les dicen Luar y Gadis que se vean; al contrario, el programa y los anuncios repiten lo que oyen y ven.