No todo es rosa

Alfredo Vara
Alfredo Vara EL PUENTE

OPINIÓN

El rosa es un color hermoso, especialmente cuando expresa la solidaridad y apoyo a las mujeres que sufren cáncer de mama.

Hay muchos aspectos positivos en la lucha contra esta enfermedad, de la que se diagnostican 25.000 nuevos casos cada año en España. El principal es la elevada, y creciente, tasa de curación, que supera el 82% y aumenta cada año un 1,4%. Pero hay muchos más.

Por ejemplo, el éxito de las campañas de alerta, que permitieron espectaculares avances en el diagnóstico precoz de esta grave y lacerante enfermedad.

Por ejemplo, el grado de compromiso social alcanzado, que se demuestra en el eco del día contra el cáncer de mama que se celebra cada 19 de octubre, con gestos espectaculares y de enorme resonancia como iluminar de color rosa la mismísima Casa Blanca o la torre Eiffel, y de millones de pequeños gestos anónimos, pero no menos válidos.

Pero no todo es, aun, rosa. El cáncer de mama sigue causando mucho dolor y no solo por la dureza de los tratamientos. Hay voces que alertan del riesgo de banalización de una enfermedad muy grave, primera causa de muerte por cáncer en nuestro país. Y, sobre todo, falta mucho camino por recorrer para mejorar las condiciones en que muchas mujeres han de afrontar la lucha contra este mal. Por ejemplo, la falta de protección especial para estas enfermas, muchas de las cuales se ven obligadas a sobrevivir con poco más de 400 euros al mes y teniendo que pagar el 40% de sus medicinas. La campaña para lograr el cambio de la Ley de la Seguridad Social aun no ha logrado su objetivo, pese a haber recogido más de medio millón de firmas.

No todo es, aun, rosa.