Meses de lío

César Casal González
César Casal CORAZONADAS

OPINIÓN

Supe que ganaban los independentistas cuando el PP sacó a la desesperada un vídeo con Rajoy y Soraya en catalán. Independentista lleva la palabra dentista dentro, porque todo consiste en sacarse la muela del juicio. Unos y otros. Cuando hicieron ese vídeo noté que la tarta de diputados entre los Juntos y la CUP se iba a tanteo de baloncesto: setenta y pico. Lo más absurdo siempre es lo más real. El partido estaba perdido si ponían a Rajoy a hablar catalán. Es como si el Barça arría la bandera de Messi en un partido de Champions. Es ritmo de colisión. Es como cuando seguía tocando la orquesta del Titanic, pero la cosa ya estaba decidida. Qué más da que en la provincia más poblada haya ganado el no. Qué más da que en votos haya ganado el no. Por utilizar la tóxica traducción de Artur Marx (escrito Marx a propósito, por los hermanos, no confundir con el otro) de que estas elecciones autonómicas eran un plebiscito. Aquí da igual todo. La independencia ya estaba jugada, juzgada. Un lío mayúsculo que no traduce ningún diccionario. El nacionalismo no se combate con nacionalismo. ¿El adulterio se combate con adulterio? Ahora ¿qué toca? De momento los cajeros de las Ramblas todavía darán euros. Y ¿el Barça jugará la Liga o la Lliga? Pero el siguiente capítulo no se lo imagina ni Dalí ciego de María y de Gala. Es tan difícil de suponer todo con los actores de metralla que tenemos que nadie sabe qué va a pasar mañana. Los guionistas están improvisando. Improvisar en política es como jugar a la rayuela con los números minados. Se les supone un sentido de la responsabilidad para interpretar unos resultados que son tan desconcertantes como las emisiones de algunos coches. ¿Si han ganado y no pueden estar en Europa, estarán en Asia? Pero si Turquía (casi 76 millones) lleva por algo toda la vida intentando estar en Europa.