Derek Vinyard. Blanco. Anglosajón. Y neonazi. Tres años de cárcel por matar a un afroamericano aplastándole la cabeza contra el bordillo de la acera. Ese fue su delito. Su hermano escribe un ensayo sobre su historia. American History X. Ahmed Mohamed. 14 años. Hijo de un sudanés. Musulmán. Y adicto a la ciencia. Fabricó su propio reloj digital. Y lo llevó al colegio. Ese fue su delito. Caminar por los pasillos con un maletín con cables y circuitos siendo negro. Y sobre todo, musulmán. Esposado, fichado, interrogado, expulsado de la escuela. Se han escrito páginas y páginas sobre él. Más de la American History X. Los esclavos negros en los campos de algodón. La niña afroamericana que cruzó la puerta de una escuela para blancos escoltada por los Marshalls. El segregacionista que tiroteó a Martin Luther King en un hotel de Memphis y le robó su sueño. Los capirotes blancos del Ku Kux Klan. Los disturbios de Ferguson bajo el mandato del primer presidente negro de los Estados Unidos. La psicosis posterior a los atentados del 11-S. La xenofobia. Lo que hizo reaccionar a la profesora de Ahmed dando un aviso de bomba al enseñarle el reloj que había construido. Lo que debería avergonzarles. Lo que debería avergonzarnos. Lo que no hace grande a América. La Ahmed-rican History X. Ese es nuestro delito.