Poder griego

Gonzalo Parente VENTANA AL MUNDO

OPINIÓN

Grecia se ha convertido en el centro de gravedad de la política europea. ¿Por qué un pequeño y poco desarrollado país del sur de Europa es capaz de concentrar las preocupaciones de toda una comunidad de 500 millones de habitantes? Los griegos han puesto en jaque a poderosos Gobiernos europeos con la amenaza de abandonar la UE. Cuando han visto que los occidentales les ponían dificultades crediticias, se acercaron a las dos grandes potencias orientales, Rusia y China, que estarían encantadas de que un país de la OTAN se comprometiese con la estrategia antioccidental. De esta forma, rusos y chinos tendrían un punto de apoyo en el Mediterráneo oriental, donde China ha conseguido ya instalarse en el importante puerto griego de El Pireo y los rusos tienen una base naval en el puerto sirio de Tatus. Los griegos han movido sus piezas geopolíticas entre el Este y el Oeste. En el Mediterráneo oriental se juegan importantes bazas estratégicas que afectan al orden mundial. Por un lado están los graves conflictos de Siria, Irak y el Estado Islámico, por otro Egipto, casi enfrente de Grecia, está duplicando la capacidad del canal de Suez. A su vez, Turquía, principal adversario de Grecia, vive el dilema entre el islamismo y su ambición europea, y para que no faltase nada, en aguas mediterráneas, entre Chipre y Siria, se ha encontrado petróleo en grandes cantidades. Por eso a Europa no le interesa nada que los griegos se vayan, y ellos lo saben.