Poder contra Podemos

Fernando Ónega
Fernando Ónega DESDE LA CORTE

OPINIÓN

17 jun 2015 . Actualizado a las 05:00 h.

El personal está muy entretenido con los tuits y otras andanzas históricas de los nuevos concejales de Madrid: el que quiere a los judíos en el cenicero de un 600, el que quiere a Ruiz-Gallardón colgado en una guillotina, la que iba en la lista pero no salió elegida y lamenta que la muerte de Botín haya sido natural, o la que está procesada por el asalto a la capilla de la Complutense. Realmente es una colección de personajes que parecen seleccionados de un cásting para amargar la vida a una alcaldesa. Doña Manuela Carmena, ilustre jurista, pero reina de la ingenuidad política, tiene que torear con esta ganadería, escrito sea sin voluntad de ofender a los astados de la feria de San Isidro.

Pero esto es una anécdota, como digo muy entretenida, al lado de otras que se están preparando. Que es una anécdota lo demuestra la reacción de Carmena: al concejal Zapata lo invita a dejar la Concejalía de Cultura, pero se presta a su juego de entender los tuits como un debate -solo le faltó decir académico- sobre el humor negro y le encomienda presidir una junta de distrito. Los demás imaginativos escritores de la red ni se mencionan, y a la concejala del asalto a la capilla no se le aplica la doctrina de imputación igual a cese, porque no se va a echar por la ventana la primera experiencia de cambio en este país. Eso es lo que viene a decir don Pablo Iglesias.

Y que es una anécdota se verá cuando el Gobierno Rajoy empiece a aplicar el Boletín Oficial y la Abogacía del Estado. Hace un par de días, el diario económico Expansión publicó un informe interno del Consejo de Ministros, claramente redactado por el equipo de Montoro, que no deja en pie ni una de las propuestas de los nuevos revolucionarios de Madrid. No pueden revisar ni un céntimo de la abultada deuda municipal, porque eso dejaría a España sin financiación y nos sumiría a todos en la miseria. No pueden crear un banco público, porque lo ha de autorizar el Banco Central Europeo. No tienen capacidad legal para encargar una auditoría externa. No pueden recuperar las viviendas sociales vendidas a fondos buitres?

Esto es una declaración de hostilidades a las nuevas Administraciones locales, singularmente a la de Madrid. Es echar abajo el programa que les dio tantos cientos miles de votos. Es el enorme poder de la Administración central y la europea. Es el imperio de la legalidad heredada. Y me temo que sea bastante eficaz. De momento, Carmena ya dijo que piensa pagar la deuda. Ya retiró su idea de crear un banco público: todo un récord de retirada de ideas y propuestas antes del primer pleno. Le preguntaron qué iba a quedar de su programa y explicó: «El programa era un conjunto de sugerencias». Haberlo dicho antes.