Siniestro total


Ni el peor de los peritos de las aseguradoras del mundo le recomendaría a Mariano Rajoy una acción de poco más que de chapa y pintura en su Gobierno. No caben retoques, ni lucidos, ni mejoras estéticas. La declaración de siniestro total es lo único que sirve para un Ejecutivo y un partido que cuatro años después pierde dos millones y medio de votos y sobrelleva como puede el tener la valoración más baja de todos los gobiernos democráticos.

El presidente Rajoy se ve obligado antes de las vacaciones a hacer una remodelación de su Gobierno porque, tras el batacazo de las municipales, sus barones así se lo exigen. Le reclaman un cambio de algunas caras para una mayor proximidad con la sociedad y una mejor explicación de su trabajo. Pero llegados a este punto la pretensión se antoja improductiva y tardía; aunque sea más profunda, a decir del secretario de Estado Ayllón, que del mero hecho de chapa y pintura.

Después de cuatro años alejados de la sociedad; tomando decisiones contra los intereses generales y sin que a día de hoy se vean evidentes resultados fruto de esas decisiones; después de un trastazo como el que acaban de llevarse en las urnas, solo queda declarar a este Gobierno, con sus Wert, Guindos y Montoro, siniestro total. Porque no hay casi nada que pueda aprovecharse. Y de eso parecen estar convencidos los ciudadanos, que le han dado la espalda y que parecen poco dispuestos a volver a depositar la confianza en quien cree que la solución a todos sus males pasa por unos retoques de chapa y pintura y un buen lavado. Será que no saben interpretar los resultados del 24M. O será que los consejeros y asesores están a sueldo del adversario.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
24 votos
Comentarios

Siniestro total