Enredos de trileros

Ernesto Sánchez Pombo
Ernesto S. Pombo EL REINO DE LA LLUVIA

OPINIÓN

Si nos fiamos por la resolución del Supremo, lo mejor que podemos hacer es huir de la Justicia de Lugo. Con una jueza empecinada y una Audiencia escasamente solvente a la que se obliga a rectificar y volver al inicio del proceso, no parece el mejor escenario para poder confiar en lo que en los juzgados lucenses se decide. Y menos mal, podemos pensar, que llega el Supremo para poner algo de orden en el desaguisado de la trama de retirada de multas.

Los numerosos casos de corrupción política y empresarial, tráfico de influencias, mafias de burdeles e implicaciones policiales propias de una película de Martin Scorsese, han provocado desconfianza respecto al buen hacer de la judicatura lucense. En la mente de todos están los reiterados lamentos y desautorizaciones de los implicados. Retrasos, afán de protagonismo, obsesión mediática, persecución e incompetencia fueron las acusaciones más suaves que se lanzaron contra los magistrados.

Y el estacazo del Supremo va a dar alas a quienes tratan de esquivar cualquier sentencia sobre su comportamiento. La reciente resolución va a ser utilizada por quienes buscan ocultar sus tropelías tras las deficiencias jurídicas.

Pero la situación es la contraria. Lo que ha hecho el Supremo es darle credibilidad y rigor a los procesos, calificando de empecinada a una juez y desautorizando a toda una Audiencia. Y obligando a volver atrás el procedimiento. Eso no va en contra de la justicia; todo lo contrario. Y que no nos vengan, para salvar sus culpas, con enredos propios de los trileros.