En Navarra han hecho una campaña muy necesaria. Y acertaron con la frase, que es genial. Dice: «No es una zona VIP, es una necesidad». Y se refiere a las plazas de aparcamiento para minusválidos. Es increíble que haya que hacer estos avisos, pero en este país no hay educación vial. O es casi inexistente. Los discapacitados están cansados de encontrar la plaza señalizada con mucha claridad ocupada por vehículos cuyos conductores no tienen ningún problema de movilidad. Y todos coinciden en que la disculpa de los que la utilizan, cuando se les afea su actitud incívica, es siempre la misma: «De verdad que eran solo treinta segundos. Fui un momento a la farmacia. Es que solo aparqué un minuto para pillar el pan». Un estribillo que a los que sufren las consecuencias ya les suena a repetitivo. De ahí la campaña navarra. En la Red hay un vídeo que les invito a ver que es una genialidad. Lo hicieron en Perú. Y un grupo de actores hace mofa de la cara que tiene la gente que aparca una vez sí y otra también en la zona marcada solo para discapacitados. Grabándolos con cámara oculta se observa cómo cuando se bajan tan campantes del coche andando sobre sus dos piernas se les aproximan y empiezan a gritar. «Milagro, milagro, el caballero o la señora anda. Utiliza una plaza de discapacitado, pero camina. Se curó». Es bueno tomarse las cosas con humor, pero el asunto es muy serio. Es un problema de educación y de total falta de sensibilidad. La frase navarra lo resume a la perfección: «No es una zona VIP». Dejen las plazas para discapacitados libres, por favor.