Ya sé que los británicos son más que los ingleses, pero aquí les llamamos a todos así. Se da el caso de que en Galicia subsiste el linde de los terrenos costeros: «Y al Norte con Inglaterra, la mar por medio». Es una muestra de cómo los consideramos nuestros vecinos, porque la mar une más que separa. También ellos vienen a Galicia porque les recuerda a su tierra, pero con mejores vinos. Lo mismo les ocurre, aunque con otros motivos, al casi medio millón de británicos que viven y disfrutan de la hospitalidad española. También hay muchos españoles allí, aunque los consideren emigrantes.
Ahora resulta que los británicos tienen problemas con la Unión Europea. Unos quieren irse y otros permanecer. El primer ministro Cameron, que acaba de ganar las elecciones, ha prometido un referendo (además del de Escocia), para ver si quieren ser europeos, porque muchos piensan que los continentales son otra cosa distinta. También me ha movido a escribir sobre el tema inglés el recuerdo, cuando España estaba al borde del rescate, de un artículo escrito por el famoso economista Jeremy Warner, publicado por el Daily Telegraph, que decía que España era insolvente y animaba a sus paisanos a llevarse el dinero de los bancos españoles cuanto antes. Supongo que sería para aumentar los depósitos bancarios de la City de Londres. También la famosa revista The Economist abrió su portada con un S-Pain muy significativo, y yo me pregunto: ¿Por qué se meten con España? ¿Será que todavía no han olvidado el asunto de la Armada Invencible?