En Internet nadie es quien dice ser. Esa máxima es la que recomiendan los expertos en seguridad cibernética. Y nadie es nadie. Ni Correos, ni la Agencia Tributaria, ni Tráfico. Todos pueden ser suplantados en Internet y pedir lo que no quieres dar. Estamos en un momento muy malo en el que los piratas informáticos parecen haberse desatado para robar a empresas y particulares. Y lo hacen utilizando las mejores tecnologías, las que se crearon para facilitarnos la vida. Las autoridades advierten de que la oleada de ataques informáticos a empresas y particulares es de las peores que se recuerdan. Y la lucha contra esas redes es cada vez más difícil. Utilizan páginas web alojadas en países del Este en las que el control es más complejo. Y además apenas hay denuncias porque en muchos casos la víctima es la que comete el error de pulsar la tecla equivocada. Hay que extremar la alerta cibernética.