El dilema americano

Gonzalo Parente VENTANA AL MUNDO

OPINIÓN

Estados Unidos está a punto de haber alcanzado un acuerdo histórico con Irán sobre su proceso nuclear, lo que se presentaría como un éxito de Obama al haber renunciado Teherán a sus aspiraciones de ser potencia atómica militar. Por otro lado, mientras se presenta a la Casa Blanca como el artífice de la paz en Oriente Medio, ha hecho explosión el conflicto de Yemen, en la misma región del golfo pérsico, en donde Arabia Saudí, aliada de Estados Unidos, ve afectada su seguridad en el flanco sur, frontera con Yemen. Allí se está gestando una intervención militar a gran escala para defender al régimen del presidente Hadi que, ante la revolución de los hutíes, se tuvo que refugiar en Riad. De forma que el conflicto enfrenta a los suníes apoyados por los saudíes con los hutíes, que son chiíes, apoyados por Irán.

Arabia Saudí ha lanzado una operación militar con más de cien aviones y cien mil soldados. Resulta paradójico que, mientras Washington busca la paz negociando con Irán en Suiza, en la península arábiga se está destrozando un país como Yemen (24 millones), con una intervención militar en una guerra civil entre dos facciones yemeníes, una apoyada por Irán, la otra por Arabia Saudí. Estados Unidos, aliados de los saudíes que defienden a los suníes, y a la vez negociando con Irán que defienden a los chiíes... ¿De qué lado deben ponerse? Pues parece que de ninguno, porque si ayudan a los saudíes, se exponen a que los rusos apoyen a Irán y entonces el conflicto será mayor. Esto es lo que ha sucedido en Siria y ya se ha visto el resultado. No conviene intervenir en las guerras civiles más que ayudando a la población que sufre los desastres de la guerra.