Nadie vale más que nadie

César Casal González
César Casal CORAZONADAS

OPINIÓN

Cierto. Pero en este trabajo se dan la mano las imágenes y las palabras. Y se dan la mano para felicitarse por el esfuerzo de Luis Alberto Jiménez Acevedo en recopilar 363 películas sobre discapacidad. El libro ha sido impulsado por la ONCE. Y es un acierto. Justo este año en el que se ha cumplido ese aforismo de la crítica que dice que Hollywood siempre premia los papeles que representan a personas con discapacidades. El premio al mejor actor se lo ha llevado un increíble Eddie Redmayne por hacer de Stephen Hawking con una capacidad de adaptación impresionante. Se consumen los minutos de película, y el actor consigue que veamos cómo se consumía Hawking en la enfermedad. Sin dejar de estar vivo. Nunca. Y el galardón para la mejor actriz ha ido para Julianne Moore, que ya desde hace mucho tenía el título de mejor actriz. Ahora también tiene la estatuilla por hacer de una profesora que pierde la memoria delante de las cámaras. Por hundirnos en el drama de ver cómo a tu ser más querido se le rompe la cinta de la memoria y, poco a poco, desaparece en esa maldita palabra: alzhéimer. Ese fango que casi todo lo destroza. Jiménez Acevedo ha hecho una necesaria labor enciclopédica con las discapacidades y el cine. Hay películas que son auténticas joyas. De los filmes protagonizados por los propios discapacitados u otras historias famosas (Mi pie izquierdo) que interpretaron actores como Day-Lewis. Todo bien documentado, con el sabor de las anécdotas, un libro necesario. Y es que, además de imágenes y palabras, necesitamos gestos de cariño como este para todas esas personas que se niegan a verse recortadas. Nadie vale más que nadie. Sean cuáles sean sus circunstancias. Un libro puede ser una lección.