En medio del frenesí en el que malvivimos, nada como visitar el Ceilán que vivió Leonard Woolf (sí, el marido de Virginia Woolf, pero también un excelente escritor). En medio del vértigo en el que nos consumimos, nada como sufrir con los náufragos de la balsa de la Medusa el desastre que los llevó hasta el canibalismo (encima contado por supervivientes). La lectura es un milagro, siempre. Y necesitamos aventureros como Eduardo Riestra que, desde esta esquina atlántica, nos hacen recorrer el planeta, sin complejos, con lo que publica. Ediciones del Viento hace bien las cosas. Con un cuidado que solo puede venir del amor por los libros que nos hacen más libres. Tanto la novela La aldea en la jungla y tres cuentos orientales, de Leonard Woolf, como El naufragio de la Medusa, de Alexander Corréard, son dos excelencias. El cuidado en los grabados de época y de portada, esa recuperación en postal del famoso cuadro de Gericault como resumen de la peripecia de los marineros de la Medusa, los marcadores de página... todo ayuda a sentir el libro, a sentirte a gusto. Son ejemplares para ser cazados (leídos y releídos) a los pies de una chimenea, por ejemplo. Los traductores que recuperan textos de otras épocas son médiums del pasado. Y la labor de traducción de Beatriz Iglesias Lamas, con el libro de Woolf, y la de Juan Carlos Martínez, con el de Corréard, es sobre todo un ejercicio de pasión y de precisión. Lamas y Martínez, este compañero en La Voz, nos traen al castellano el temple del inglés y el paladar del francés. Ellos hacen hablar a Woolf, de su estancia crítica en Ceilán con el paternalismo de la metrópoli, y a Corréard de cómo el hombre es un lobo para el hombre en circunstancias adversas. Dos fogonazos. Dos libros para prender la luz de las ideas.