Primera plana

Ramón Pernas
Ramón Pernas NORDÉS

OPINIÓN

07 mar 2015 . Actualizado a las 05:00 h.

No me voy a referir a la excelente película de Billy Wilder protagonizada por esa genial pareja de actores que son Jack Lemmon y Walter Matthau, no, el título de la columna hace alusión a la primera página de este diario en la edición de ayer, viernes.

La fotografía a cuatro columnas retrata a un parado portugués que duerme en Monforte debajo de un puente, junto al río Cabe. Es noticia porque rescató a un hombre que se estaba ahogando. Este héroe, que no dudó en tirarse al río, señala que necesita un trabajo.

Otra fotografía de primera página da cuenta de las colas kilométricas para conseguir un empleo temporal en la central térmica de As Pontes. Los aspirantes totalizaron más de mil personas.

Son ambas informaciones, con despliegue gráfico, una radiografía del diagnóstico actual del desempleo, de la desesperación, de la impotencia. La cara b de los discursos triunfalistas, el envés del cartel electoral pidiendo el voto, el ejército silente de los cuatro millones largos de parados que constituyen el mayor fracaso de la política reciente.

No hay que olvidarse de quienes son legión. El parado portugués que soñó con encontrar fortuna en España, es hoy, a sus cuarenta y cinco años, un mendigo que ejerce su oficio de pedir limosna a las puertas de los supermercados monfortinos, y asiduo visitante de los comedores de Cáritas.

Duerme, lo reitero, debajo de un puente. Nadie debería tener como hogar, como alcoba, una orilla de un río en invierno. Ninguna sociedad organizada, democrática y moderna puede permitir que la exclusión social alcance esas cotas.

En la cola para solicitar un trabajo temporal de reparación de uno de los grupos de la central térmica predominaban los jóvenes. Imagino que alguno de ellos, acaso muchos, son universitarios y este empleo va a evitarles el camino de la emigración, aunque sea temporal y haya pocas plazas. Más de mil personas para una selección imposible de realizar en una mañana, que mudó las entrevistas personales por la recogida de currículos.

Es la hora de España y la primera página de La Voz de Galicia es la foto fija de un país, el retrato de España, el aquí y ahora que escribo sin poner el acento en la demagogia, comentando únicamente dos noticias recientes el mismo día en que se abre la veda electoral del carro de comicios que trae este año y que comienza por Andalucía, donde el desempleo duplica la media española. A ver si salimos.