Narciso contra Narciso

César Casal González
César Casal CORAZONADAS

OPINIÓN

24 feb 2015 . Actualizado a las 18:04 h.

De un lado estaba Narciso, yo os salvé del rescate, yo os salvé del hundimiento, yo os traeré puestos de trabajo, y enfrente tenía que emerger algo o alguien del espejo bi. Era más el día de Pedro Sánchez que el de Rajoy. El escolta del Estudiantes era el que se examinaba. Y lo que hizo fue minarse más. El PSOE sigue haciéndose un PASOK. Les va más el sado que a Grey y a Dakota. Al narcisismo de Mariano, con ausencia total de autocrítica (dos líneas para la corrupción), contestó Sánchez con su narcisismo para que todos nos diésemos cuenta una vez más que el PP y el PSOE son tan parecidos: treinta y tres años de turnos en el poder. El debate de ayer fue Narciso contra Narciso cerrando la empanada en la que vive el bipartidismo. Uno no se quiere enterar y el otro no se entera. Ya no están solos ellos dos. La calle va por otro camino. Está en otra película, una película que tiene el guión por escribir y que puede ser de terror, pero, suceda lo que suceda, en otra película. Muy lejos de la carrera de san Jerónimo. Estamos viviendo Historia de España. Es el primer debate del Estado de la Nación que, según las encuestas, tiene el cuarenta por ciento de los posibles votos fuera del hemiciclo. Y este país, mal que les pese a los dos Narcisos, ya no se entiende sin Podemos ni Ciudadanos. Mariano y Pedro están enquistados en aquella frase absurda de Bush: «Si no tenemos éxito, corremos el riesgo de fracasar». Y es que la gente corriente, como dice Zizek, está cansada de ir en limusina a través de sus representantes.