La muerte de un soldado


El cabo del Ejército Francisco Javier Soria Toledo acaba de fallecer en la zona fronteriza entre el Líbano e Israel por los efectos de una granada de mortero israelí que contestaba al ataque previo de las milicias chiíes de Hezbolá desde territorio libanés. La fuerza del Ejército español desplegada en el sur del Líbano estaba con la misión de paz de las Naciones Unidas (Finul), pero ya se ve que la paz es muy precaria y la misión es testimonial. Las guerrillas chiíes de Hezbolá, fuertemente armadas por Irán, lanzan ataques a Israel por distintos motivos, reales a imaginarios. Israel responde fuertemente, incluso con aviación, tanto a los ataques desde el Líbano o desde Siria, como desde Gaza. No se puede tomar partido por ningún bando, ni judíos, ni musulmanes, dado que desde 1948, cuando se creó el Estado de Israel, los palestinos están reclamando su propio Estado. En este sentido, Israel está siendo presionado por la comunidad internacional para que llegue a un tratado de paz con los palestinos. Mientras tanto, seguirán cayendo víctimas inocentes de la guerra, como es, en este caso nuestro soldado español, que fue enviado para mantener la paz.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
18 votos

La muerte de un soldado