09 ene 2015 . Actualizado a las 05:00 h.
El eslogan «Je suis Charlie» (Yo soy Charlie) es la esencia de la solidaridad de periodistas y ciudadanos en respuesta al baño de sangre en la redacción de Charlie Hebdo. La cabecera satírica que se ha reído de todo y todos sin importarle las amenazas es ahora el emblema de que la libertad de expresión no es negociable. Charlie Hebdo sacará la próxima semana a la calle un millón de ejemplares, con ayuda de otros medios. Y los franceses, musulmanes incluidos, saldrán el domingo a la calle para defender una vez más esa libertad. Marine Le Pen se resiste a participar, quizás la líder ultraderechista y xenófoba aún no ha sacado suficiente rédito del horror de otros fanáticos islamistas.