24 dic 2014 . Actualizado a las 05:00 h.
Lo ocurrido este año con la planta de Alcoa de A Coruña no es nuevo. Tiene precedentes, pero no debería volver a repetirse. La energía eléctrica tiene un papel determinante en su actividad. Su precio no puede resolverse a última hora y poniendo sobre la mesa cuatrocientos empleos. Por eso es el momento de que los agentes implicados empiecen a negociar un nuevo marco de sus relaciones económicas.