M ás (+) es el signo de la suma, y se pone entre los números que se quieren sumar. En Cataluña existe un Mas paradójico quien, en vez de sumar, quiere restar (o dividir), separando la comunidad del resto de España. Para conseguir un plato de poder, hubo de lograr el apoyo de los independentistas al Gobierno autonómico y así disponer de la mayoría suficiente. En este matrimonio político está el origen de la euforia independentista de Mas. Él no era así antes. Al sujetarse al yugo de Junqueras se vio sometido a su influencia y dominio. El resultado fue un tinglado seudodemocrático con urnas de cartón y papeletas con doble sí, sí o no, haciendo caso omiso de las resoluciones judiciales. Y no le va a pasar nada, porque este es un país de pandereta.