Tarjetas y cajas

Mariluz Ferreiro GALICIA AL VUELO

OPINIÓN

03 oct 2014 . Actualizado a las 05:00 h.

Tarjetas opacas. Otro eufemismo. Con ellas, más de ochenta consejeros de Caja Madrid gastaron 15,5 millones en diez años. Dietas aparte. Aunque cada uno rascó lo suyo, la media sale a 1.500 euros mensuales por cabeza. Más del doble del sueldo mínimo en España. Habría que rebautizar las tarjetas opacas como tarjetas reflectantes. Son un espejo de lo sucedido. Con reflejos, por cierto, de todos los colores políticos. Una pena que aquí y allá algunos no supieran hacer separación de bienes. Públicos, propios y ajenos.

Pasado, futuro

Presentarse a las próximas elecciones municipales o no. He aquí la cuestión. El debate va de Podemos a Anova. ¿Compensa exponerse a que se pueda romper el hechizo antes de las generales? Porque lanzar discursos esperanzadores es más sencillo cuando los verbos se conjugan en futuro. Votaremos en los plenos, ajustaremos los presupuestos, cambiaremos las políticas... El pasado y el presente siempre manchan. Ay, la realpolitik.

Casualidades reales

Los Reyes piden que se revise el caso de un niño cuyo tratamiento no cubre la sanidad pública y el Sergas cita al pequeño de forma casi automática. Una casualidad real. Pero en el sentido más regio de la palabra.