Violencia de número

Eduardo Riestra
Eduardo Riestra TIERRA DE NADIE

OPINIÓN

Dice el Gobierno que de las cuarenta mujeres asesinadas por hombres en lo que va de año solo trece habían denunciado. El «solo» es de esos a los que la Academia ha quitado la tilde hace un par de años. Y yo lo que leo es que trece mujeres asesinadas habían presentado denuncia, y a pesar de eso -o quizá por eso-, las mataron. Tal vez el Gobierno quiere conseguir que todas las muertas -no solo trece- sean enterradas con su papeleta de denuncia entre las manos. Esperanza Aguirre saca a sus gorilas a la calle para frenar a los guardias, y eso es malversación de fondos públicos, malversación de gorilas, que podían en vez, por ejemplo, proteger a las mujeres amenazadas. La verdad es que con la que está cayendo ya no nos hacen gracia las gracietas de la señora condesa.

Entre tanto, parece que comienzan a verse por nuestras calles algunas mujeres paseando atadas con un bozal y una cadena y que, aunque la policía las quiere liberar, ellas no se dejan porque esgrimen razones de religión y de tradición. Veremos en qué queda eso.

Y deben ser también razones de seguridad, porque a León de la Riva, alcalde de Valladolid, le da miedo meterse en el ascensor con mujeres. De la Riva es masculino, y su ambiente natural es el de la cantina del cuartel de la mili. Y está cansado de que las mujeres lo acosen, yo lo comprendo. Se empieza compartiendo ascensor y se acaba conduciendo o yendo al médico sola. Yo a De la Riva lo que le aconsejo es que denuncie. Como hicieron las trece mujeres asesinadas.