El vituperio como estrategia

Xose Carlos Caneiro
Xosé Carlos Caneiro EL EQUILIBRISTA

OPINIÓN

21 jul 2014 . Actualizado a las 07:00 h.

Uno disfrutó a León Bloy cuando la adolescencia: en el colegio salesiano que me enseñó a leer y del que tan orgulloso, y agradecido, me siento. Si no fuese por la biblioteca de mi escuela, yo no sería escritor. En aquella estancia de olor a sosiego, corrían por mis manos los clásicos, y también las recomendaciones de mis profesores: Chesterton (que es también un clásico, o sea, un inmortal), Hermann Hesse y Bloy eran referencias del bachillerato. De Bloy, este lunes, rememoro una frase vieja. Venía a decir que en ocasiones para enterarse de las últimas noticias había que leer el Apocalipsis. Entonces no existía el Parlamento gallego. Porque, de existir, Bloy afirmaría que el Apocalipsis lo recitan a menudo algunos diputados. Yolanda Díaz tiene entre ellos papel protagonista. Son oradores (?) que han hecho del denuesto y el dicterio un signo de identidad. Menosprecian o denigran a los oponentes. Eso ha sucedido alguna vez con la permisividad, incomprensible, de la presidencia de la Cámara. Es humillante para cualquier persona sensible, educada, lo que ha acontecido esta temporada parlamentaria en O Hórreo. No exagero si escribo que he sentido insultada mi inteligencia. La cortesía no debiera estar reñida con el debate político. Los que utilizan el vituperio como estrategia, quizá ganen votos. Pero los votos no dan respeto, consideración o admiración. Dan escaños, solamente.