No nos sorprendemos

Ernesto Sánchez Pombo
Ernesto S. Pombo EL REINO DE LA LLUVIA

OPINIÓN

El CIS nos da, de vez en cuando, unos sustos de muerte. Ayer, sin ir más lejos, dejó a medio país sin aliento con la valoración que los españoles hacemos de Podemos, del chico de la coleta y de sus ideas filoetarras. Podemos alcanza al PP como el partido con el que más coinciden los electores. Y su campaña a las europeas es la mejor valorada, mientras que la del PP es la peor. Lo dice el CIS.

Pero es que existe un empeño general en hacer campaña a favor de esta sorpresa electoral. Mariano Rajoy, Pedro Sánchez y Cayo Lara la tienen entre ceja y ceja y ya no digamos nada de la lideresa Aguirre o de González Pons.

Debe de estar encantado Pablo Iglesias porque el trabajo de márketing se lo hacen desinteresadamente cada vez que se empeñan en desprestigiar a quien hoy por hoy goza de un importante respaldo y simpatía.

Y en sus manos está el futuro del partido radical, filoetarra, separatista, populista y antipatriota. ¿Por qué? Sencillamente porque Podemos es producto de sus empecinamientos. De la derechización de los socialistas y de los ultramontanos populares. De su cúmulo de despropósitos, de su soberbia, su torpeza y reiterados errores. Podemos es el hijo de la desafección de la sociedad con la clase política; de la quiebra de una relación de confianza y de una larga etapa donde nos han dejado en cueros porque el dinero de los empresarios y trabajadores lo han dedicado al despilfarro y a la corrupción.

Que nadie se escandalice. El resultado del CIS de ayer es la crónica de un éxito anunciado. Por la ceguera de quienes aún hoy dedican todo su tiempo a tratar de desprestigiar, insultar y denigrar a Podemos, en vez de solucionar los problemas que nos conducen a la miseria.