Desfachatez democrática

Uxio Labarta
Uxío Labarta CODEX FLORIAE

OPINIÓN

10 jul 2014 . Actualizado a las 07:00 h.

Las mayorías absolutas facilitan con frecuencia la desfachatez democrática. Las leyes y los reglamentos se pueden retorcer hasta extremos increíbles, y son muchos los expertos que a ello se dedican con ahínco. No entiendo la democracia como un: «Tenga yo la mayoría, que haré de mí capa un sayo». Porque tal idea lleva a algunas bien conocidas perversiones cuando se ignora o se somete a las minorías, tal que lo sucedido en aquella Alemania de espantoso recuerdo. Los bolcheviques fueron desde el comienzo por otros derroteros.

La legislatura de Rajoy lleva tiempo asombrándonos con leyes del atajo democrático. La cuestión es simple, cualquier necesidad legislativa se sustancia por vías donde el debate parlamentario se jibariza, con la imposibilidad de debatir planteamientos alternativos. Son 54 decretos-leyes los que el Gobierno de Rajoy ha aprobado en estos dos años y medio de mandato. A los que habría que añadir también legislación ad hoc introducida de rondón en otras leyes de objetivo diferente, la última el aforamiento real, para evitar debates sobre temas controvertidos que a este Gobierno de ruedas de prensa sin preguntas o en pantalla de plasma le incomodan.

Ustedes me dirán que prácticas parecidas se sucedieron con Gobiernos de todos los colores. Incluso podrían recordar aquella ley-río, habitual de cada anualidad, conocida como Ley de acompañamiento de los presupuestos, donde se cuela -también en los parlamentos autonómicos- toda cuanta cosa o cosilla se pretende que pase desapercibida, cambiando legislación específica asentada en leyes monográficas.

Pero la desfachatez democrática de este Gobierno ha alcanzado la cima con el decreto-ley aprobado el pasado viernes en Consejo de Ministros que, reduciendo hasta lo increíble cualquier debate parlamentario, agacha en su seno un cambio silencioso y urgente de 26 leyes. Es lo que se podría decir un decreto-ley papelera, pues todo aquello que en las reuniones de la vicepresidencia con los ministerios se consideraba necesario cambiar porque molestaba, se ha recogido. Encontrándonos que, en tan afortunado ejercicio de regeneración democrática y consolidación de nuestras instituciones, se van tocando todos los palos: Pequeña y mediana empresa, comercio minorista, horarios comerciales, cine, navegación aérea, puertos del Estado, Comisión Nacional de Mercados y Competencia, hidrocarburos, minas, creación de empleo, trabajo temporal, Estatuto de los trabajadores, contratación indefinida, IRPF, medidas tributarias, carrera militar, sector ferroviario, ley del Registro Civil, empleo juvenil o tasas en pagos con tarjeta.

Todo ello resuelto en intervenciones de 15 minutos por grupo parlamentario, los votos de la mayoría absoluta del Partido Popular, que además pretende el silencio socialista. Un virtuoso más por menos, para no vivir por encima de nuestras posibilidades, y seguir regenerándonos.