La nación de repuesto

Luís Pousa Rodríguez
Luís Pousa FARRAPOS DE GAITA

OPINIÓN

Ya lo dijo mi amigo Juan: cuando se va a un mundial, hay que llevar siempre un equipo de repuesto en las alforjas, por lo que pueda pasar. Y pasó. Así que echamos mano al bolsillo del alma para sacar la nación suplente que tenemos guardada en la recámara de nuestras devociones laicas. Lo de elegir segunda selección no es asunto menor, sobre todo porque la primera ronda parecía un remake de La matanza de Texas y las alternativas quedaron más recortadas que el maltrecho Estado de bienestar. Hay quien lo tiene claro. La hija de mi amiga Merce se hizo de Francia porque en Francia está Eurodisney. Otros van con el país de su santa y, en caso de duda, con David frente a Goliat, que suele ser alemán. A estas alturas ya solo quedan cuatro aspirantes al título y conviene fijar prioridades. Hay un lugar en el mundo llamado Argentina donde, como aquí ya no nace nadie, dentro de poco va a haber más gallegos que en la menguante versión original del país. Tienen a un diez llamado Messi, que contradice con su zurda varias leyes de la mecánica cuántica, y en su camiseta (coincidencia o no) lucen los colores de Galicia. Como diría Clooney: «What else?».