No son de izquierdas, son de enfrente

Jaime Miquel
Jaime Miquel AL DÍA

OPINIÓN

29 jun 2014 . Actualizado a las 01:33 h.

Cuando Podemos reunió a un millón doscientas mil personas en las elecciones europeas, marcó tres millones doscientas mil para las próximas elecciones generales. Este dato es un producto de nuestro análisis cuantitativo histórico y comparado entre ámbitos territoriales y tipos de elección, y lo han confirmado al menos dos encuestas.

Sucede que los creadores de opinión atribuyen a estos más de tres millones de votantes potenciales de Podemos las características de la organización, que determinan por su programa y por los currículos de los promotores. No es así. La encuesta de Sondaxe nos dijo que dos de cada diez votantes de Podemos en Galicia proceden del PP y estos no son de izquierdas, ni radicales, ni populistas, ni chavistas, que es como califican los medios la propuesta para llevarla al extremo izquierdo del sistema. Un lado, el izquierdo, en el que, además, parecen sentirse cómodos los de Pablo Iglesias.

Se equivocarían. El espacio electoral es nuevo y son los electores los que lo dotan de características, y no al revés. Es decir, Podemos tiene ante sí el reto de permanecer en el sitio considerando que estos votantes no son de izquierdas sino de enfrente y han llegado de todas partes para echarlos a todos, no al rey que puede incluso permanecer si propicia la perestroika, porque la gente lo refrendaría. Luego deberían ser como la gente que les ha votado que no es de izquierdas sino de enfrente. Ahí está la mayoría emergente que rompe con la España de los castillos, lideran y le ganan al sistema. Podemos tendrá éxito electoral si es capaz de permanecer hasta el final enfrente, como el M5E en Italia o Syriza en Grecia. Y si no es capaz, la demanda es tan potente que aparecerá cualquier otra organización que tenga claro que IU/ICV y PSOE forman parte de lo que ellos llaman la casta.