Vuelve el caso Nóos

I. Bermúdez de Castro PASOS SIN HUELLAS

OPINIÓN

24 jun 2014 . Actualizado a las 07:00 h.

Convencido estoy de que don Juan Carlos se vio obligado a abdicar. Varios podrían haber sido los motivos, ya que la popularidad de la Casa Real andaba por los suelos, pero a mi entender el cierre de la instrucción del caso Nóos ha sido el determinante. Todo indica que el juez Castro pedirá en breve que Cristina de Borbón e Iñaki Urdangarin se sienten en el banquillo de los acusados, a pesar de que mucho me temo que la Audiencia Provincial palmesana, menos díscola que el magistrado, revocará el auto en lo concerniente a la infanta, lo que significará que esta quede exonerada de responsabilidades y el juicio se siga contra su esposo. De todas maneras el nombre de doña Cristina ha quedado irreparablemente dañado, por lo que la reducción del número de miembros de la familia real a seis, los cuatro reyes, la princesa de Asturias y la infanta Sofía, que ha traído consigo la abdicación, evitará que esté en entredicho un miembro de dicha familia, y sí tan solo una pariente del monarca. No resulta igual de grave la imputación de una hija del rey Juan Carlos, que la de una mera familiar del rey Felipe VI. Resultan increíbles las dosis ingentes de ingeniería dinástica que está originando la avaricia insaciable de quien se creyó que su boda llevaba aparejada una patente de corso.