Tarde, pero pronto

Alfredo Vara
Alfredo Vara EL PUENTE

OPINIÓN

Era una de esas noticias a las que solo falta poner fecha y que en cierto modo llega tarde, porque se produce cuando la valoración de la figura del rey lleva muchos meses a la baja en las encuestas, especialmente desde la desgraciada cacería africana, y se mezcla con la mínima valoración de los dirigentes políticos. La crisis que inevitablemente abre el relevo en la jefatura del Estado se une a la que representa un PSOE abierto en canal y en abierta discusión sobre el camino, los protagonistas y la dimensión de la inevitable renovación a la que se enfrenta, un PP afrontando con sordina su enorme retroceso en apoyo ciudadano y en el momento en que emergen opciones que cuestionan abiertamente la monarquía.

Sin embargo, con su decisión, el rey adelanta a los principales partidos en el imprescindible y urgente proceso de renovación de las instituciones y las formas de hacer política que este país necesita, pone en evidencia la desidia al no haber aprobado la ley orgánica prevista en la Constitución para regular el proceso de abdicación -que lo hagan ahora a toda prisa no hará más que incrementar esa sensación- y se garantiza llevar a cabo el relevo en la Corona con un Parlamento con mayoría absoluta y en el que PP y PSOE aun acaparan un alto porcentaje de escaños. La Corona se pone así en cabeza del proceso de intensa renovación que nos espera en los próximos meses.

La dimensión histórica del reinado de Juan Carlos I merece un epílogo digno y que, aunque la decisión quizá llegue más tarde de lo que hubiera sido oportuno o deseable, no sea demasiado tarde y añada inestabilidad a un momento especialmente delicado.