Hace menos de dos años, Pablo Iglesias Turrión era todavía un gran desconocido cuando se plantó en Galicia, como asesor electoral de Izquierda Unida, para impulsar la campaña de un revivido Xosé Manuel Beiras con el lema Os tempos son chegados. En las autonómicas gallegas, ni triunfó Iglesias ni tampoco su lema, sustituido por el Hai que botalos!, y todos los galones por el excelente resultado de AGE se los llevó Beiras. Pero aquel aprendizaje le sirvió al referente de Podemos para captar las inquietudes de un electorado cansado de arrojar líderes a la basura. Sus constantes apariciones en el influyente canal que logró catapultar al grotesco Chikilicuatre a Eurovisión, lo propulsaron a la Eurocámara, convirtiendo a Iglesias en el Beiras del 2012, pero con la ventaja de que tiene 42 años menos y de que juega en una liga más vasta. Ahora está por ver si en su aprendizaje tomó nota de lo efímeros que pueden ser algunos éxitos.