Cañete, el superior

Enrique Clemente Navarro
Enrique Clemente LA MIRADA

OPINIÓN

Sí, Cañete es un machista redomado que ya dijo aquello de que «el regadío hay que utilizarlo como a las mujeres, con mucho cuidado, que le pueden perder a uno». Ahora se trata de dilucidar si es intelectualmente superior, al menos a Valenciano, como presume. Veamos. La antigua telefonista de Ferraz que no fue capaz de acabar ninguna carrera dio un baño en el debate al abogado del Estado y exministro. No tuvo que hacer apenas nada porque su rival perdió él solito. El ser supuestamente superior tuvo que leer casi todas sus atropelladas intervenciones. ¡Hasta su alegato final para pedir el voto! Y cuando despegó los ojos de sus papeles lo solicitó para «la candidatura que encabezco». No demostró precisamente superioridad intelectual. Para justificar su derrota, cometió un error garrafal, dar a entender que la dejó ganar por ser mujer, lo que ha dinamitado la campaña de su partido y ha dado munición al PSOE. Algo que no es propio de un ser intelectualmente superior. Hasta ahora sabíamos que añoraba a aquellos «maravillosos camareros» que le traían su cafelito y su tostada con manteca colorá, rápidamente y con eficacia, o que, según el, los inmigrantes colapsaban la sanidad pública porque, entre otras cosas, las ecuatorianas se hacían aquí las mamografías. También que come yogures caducados y se ducha con agua fría. O que firmó el recurso del PP contra el matrimonio homosexual. Ahora hemos descubierto que tras su aspecto bonachón y apacible se esconde un hombre de armas tomar, que confesó que debatir con una mujer le cortó: «Si soy yo mismo, me temo, porque entraría a matar». Hace bien. Ya le temen hasta en el PP. Rezan para que se contenga, que solo queda una semana.