Y las víctimas...

César Casal González
César Casal CORAZONADAS

OPINIÓN

Pasó el 11-M Y llegó el 12-M. Pasó marzo, y llego abril. Pasó abril, y llegó mayo. Qué quedó de los diez años del 11-M, lo mismo que en otros aniversarios: palabras, gestos, misas, fotos de las autoridades, fotos de las víctimas, restos del desastre, memoria que hiere, conspiraciones sobre conspiraciones, vueltas sobre las vueltas. Tras el 11-M llegó el 12-M, y la única verdad es que los únicos que no están son los que perdieron la vida. Ellos, que no están, y el dolor de sus familiares, que es un océano inmenso de lágrimas que no se secan jamás. Ojalá que hayamos aprendido del mayor atentado a controlar por lo menos las amenazas. A estar mejor protegidos ante los fanáticos que confunden fe con muerte. Dice Wagensberg que lo más cierto de este mundo es que el mundo es incierto. Incierto lo fue esa mañana para quienes se subieron, confiados, a los trenes. Terrible, al poco tiempo. De los atentados no queremos lecciones, queremos eficacia para que jamás se repitan. Como la naturaleza calla en el desierto y solo deja hablar al cielo. Así deberíamos aprender nosotros a callar cuando no aportamos nada al dolor de las víctimas, de todas las víctimas que han sufrido un atentado, también el del 11-M. Respeto y solidaridad, sí. Solo eso.