El terreno de los afectos

César Casal González
César Casal CORAZONADAS

OPINIÓN

E l terreno de los afectos es casi una geografía. El territorio de los afectos está siempre minado. Hay que tener cuidado. Lees a un psicólogo que aconseja que hay que dejar de mirarse en el espejo que nos ofrecen los demás y que suele estar distorsionado. No podemos caer en querer ser lo que nunca deseamos ser. No podemos construir nuestra imagen con las imágenes que los demás nos ofrecen de nosotros mismos. Los supuestos afectos están muchas veces envenenados. Vivimos en sociedad y lo que creíamos ser amor puede resultar que solo sea interés. Lo mismo sucede con los amigos y la manida frase de que sobran los dedos de una mano para contarlos. Pero es que sobran. Un amigo de verdad es el hermano que se elige. Y nadie se merece sumar disgustos por creer que estamos rodeados de afectos verdaderos. Pocos afectos sobreviven la prueba de fuego: la de los problemas. Cuando tienes problemas es cuando la agenda del móvil se vacía. Para recibir hay que dar. Pero hay que medir a quiénes se les da. Solo unos pocos lo merecen. Huyan de la impostura y de los expertos embaucadores. Tengan un escáner para detectar a los auténticos. Los que nunca dejaron de estar ahí. También en la tormenta.