En la encuesta que publicó La Voz de Galicia el día 30 de marzo, el 77,3 % de los entrevistados se situaron entre el voto en blanco, la abstención decidida o no contestaron. En la encuesta que se publica hoy, esta incertidumbre se ha reducido al 64,6 %, que siendo aún enorme es casi trece puntos inferior. Y esto explica que la estimación de resultados de Sondaxe sea diferente. Trece puntos del censo gallego son unos 350.000 electores. Si en la encuesta de marzo vimos que el electorado de Alternativa Galega de Esquerda se había dimensionado por encima de los cien mil votos pero el BNG apenas alcanzaba los cuarenta mil, en esta encuesta casi de campaña los de Francisco Jorquera superan ya los ochenta mil votos decididos. Pero sobre todo, la encuesta de Sondaxe recoge la definición de más de cien mil electores en favor del PP y otros tantos del PSdeG-PSOE, por lo que la posición relativa de AGE disminuye con el mismo resultado que en el mes de marzo. Decimos AGE para entendernos, nos referimos a la lista de IU encabezada por el comunista Willy Meyer en la que Anova ocupa el quinto puesto.
Que se hayan situado en esta encuesta más de doscientos mil votos del bipartidismo no significa que los resultados del PP y del PSdeG-PSOE vayan ser buenos; los populares consiguieron 571.320 votos en las elecciones europeas del año 2009 y de momento suman unos 450.000, mientras que los socialistas rondan los 300.000 votos cuando obtuvieron 403.141 en aquellas elecciones. Queda mucha campaña, aunque esta encuesta refleja ya valores propios de cierta tensión electoral. Destaca igualmente la marginalidad de UPyD y sorprende la de CxG.
La encuesta de Sondaxe es importante en tanto que objetiva la zona de ruptura ciudadana con los compromisos comunitarios. Informa sobre un 20 % de los gallegos posicionados en contra de la UE y eso son más de medio millón de personas en Galicia. De estos detractores la mitad no votan y la otra mitad se distribuyen de forma casi proporcional al partido votado; más de 100.00 electores del PP del año 2012 están en contra de la Unión Europea lo mismo que 62.000 del PSdeG-PSOE otros tantos de AGE y algunos menos del BNG. Datos para reflexionar, porque esos electores definen la ruptura ciudadana con el único sistema de poder que convence en España.
Sobre la valoración de los líderes políticos, Mariano Rajoy obtiene 3,67 puntos sobre diez, que es muy mala nota pero mucho mejor que los 2,22 que promedia en España (CIS, barómetro de enero); no recordamos una nota más baja de un presidente del Gobierno. Lo mismo sucede con Rubalcaba, que puntúa en Galicia 3,42 mientras que en España solo alcanza 2,45 puntos. Las notas de ambos líderes son propias de descarte tanto en España como en Galicia, donde Feijoo y Gómez Besteiro puntúan mucho más alto. Por lo demás, la encuesta de Sondaxe transmite cierto cansancio acumulado. Y, si queremos verlo, un ligerísimo optimismo.