05 abr 2014 . Actualizado a las 07:00 h.
El hallazgo de una mancha de semen irrumpió en la investigación del crimen de Asunta. Afectó a la instrucción y puso bajo sospecha a un hombre que aseguraba no haber pisado nunca Galicia, mucho menos Teo, donde apareció muerta la niña la madrugada del 22 de septiembre del 2013. Taín, el juez instructor, puso ahora fin a la incertidumbre y apunta, como al principio, a Rosario Porto y Alfonso Basterra, únicos encarcelados por la muerte de su hija. Pero Aranguren, abogado de Porto, y la asociación Campoamor, como acusación popular han recurrido la decisión de Taín de apartar del caso al tercer hombre, una de las bazas de la defensa. Esto no ha terminado.