Códigos, costumbres

Mariluz Ferreiro GALICIA AL VUELO

OPINIÓN

Con el código ético aprobado por el Consello de la Xunta sucede un poco lo mismo que con la prohibición de que los menores tomen alcohol. Se puede cambiar la norma y subir la edad de consumo a los 21 años. Pero esa medida no cambia la educación, no varía de un día para otro la costumbre, ni tampoco calma la sed. El problema es más profundo. Es lo que el entorno percibe como rutina.

Campo de minas

La estructura de casos e imputaciones que existe ahora en Galicia tiene que estar a punto de superar en extensión al organigrama completo de la Administración autonómica. Unos dicen que es bueno que todo salga a la luz, otros que hay demasiado barro para el resultado final. Pero lo peor es esta especie de statu quo. Aquí pasa de todo pero no pasa nada.

A patadas

«Trazados como este hay a patadas». La frase no es ni diplomática ni tranquilizadora. Porque fue lanzada por un cargo del ADIF al ser preguntado por un abogado sobre la alerta de peligro de Angrois. Aunque, después, reconoce que «quizás hay que reconsiderar cosas». Todo ello figura en las declaraciones del caso Alvia. De nuevo queda esa sensación amarga del «sí pero no». La tristeza del podría.