1914

César Casal González
César Casal CORAZONADAS

OPINIÓN

Cien años y seguimos igual. La memoria de la historia no sirve para nada. Cien años y seguimos matándonos en Siria. Documentales, películas y libros recuerdan estos meses que se cumplen cien años de la Primera Guerra Mundial, una devastación sin precedentes que no evitó que solo veinte años después repitiésemos el desastre con la Segunda Guerra Mundial. Da igual que las cifras de la Gran Guerra metan miedo solo de leerlas. Unos diez millones de muertos. Entre treinta y cuarenta millones de heridos. Un número imposible de precisar de viudas y huérfanos. Generaciones enteras perdidas, arrasadas. Mutilados por todos los países. Carnicerías en el barro de las trincheras. Pero si todavía quieren asustarse más, lean otro dato. En la batalla del Somme en un solo día murieron 50.000 hombres. 50.000. Se dan cuenta ahora por qué Tolkien, que fue soldado en la Primera Guerra Mundial, no quería hablar de lo que había vivido. Se dan cuenta ahora por qué Tolkien escribía de Sauron y el mal y los orcos, por qué intentaba refugiar sus recuerdos en la débil luz del bien. Ha pasado el tiempo. Pero los muertos son los mismos. El dolor es tremendo. Y los más débiles se llevan la peor parte. Anteayer en Libia. Cien años y seguimos hoy matándonos en Siria.