La espantada

Enrique Clemente Navarro
Enrique Clemente LA MIRADA

OPINIÓN

En el Foro Económico Mundial de Davos se reúnen los más poderosos del mundo, megamillonarios, líderes políticos, banqueros, empresarios, responsables de fondos de inversión, de fondos buitre, gurús de los medios de la comunicación y supuestos filántropos. Este año la creciente brecha de desigualdad entre ricos y pobres estará en el centro de la agenda, después de que su informe anual, previo a la reunión, señalara que es el mayor riesgo para la economía global en los diez próximos años. También cita el alto paro y la precariedad laboral. Pero no se equivoquen. El objetivo de este encuentro de las élites mundiales es mantener el sistema que permite forrarse a unos pocos en perjuicio de todos los demás. La ya famosa fórmula del 1 % y el 99 %. Los poderosos quieren que algo cambie para que todo siga igual. Temen estallidos sociales que pongan en peligro sus estatus ultraprivilegiados si la desigualdad sigue aumentando de forma escandalosa.

Rajoy tenía previsto acudir a Davos por primera vez e intervenir este jueves. Una oportunidad única para vender la recuperación y las bondades de invertir en nuestro país ante los que mandan en el orbe. Pero misteriosamente canceló la cita. La razón oficial es que tiene otras más importantes esta semana. Curiosamente ninguna prevista para el 23. Pero ese día se conocerán los datos de la EPA del cuarto trimestre, que volverán a constatar el desastre del paro, sobre el que ya le llamó la atención Obama entre palabras de elogio a su liderazgo. España es campeona en desempleo y desigualdad en Europa. Ambas variables están relacionadas. Rajoy ha preferido dar la espantada ante una agenda y una fecha demasiado indigestas. ¿Miedo escénico?