En memoria de Fred Sanger

Jaime Gómez Márquez TRIBUNA

OPINIÓN

29 nov 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

Frederick Sanger (1918-2013) fue un bioquímico británico, dos veces Premio Nobel de Química (1958 y 1980), y sin duda uno de los científicos más extraordinarios del siglo XX. Sus inmensas contribuciones han hecho posible nuestro conocimiento de las proteínas y del genoma, ya que fue el primero en establecer la secuencia de aminoácidos de una proteína y en secuenciar un genoma completo.

Todos los años hablo de Sanger en mis clases de Bioquímica o Ingeniería Genética. A principios de los años ochenta aprendí su elegante técnica de secuenciación del ADN -la que nos ha permitido conocer el genoma humano y los de muchas más especies- durante mi estancia posdoctoral en los NIH (EE.?UU.). Sanger representa al científico puro. Gracias a sus trabajos con la hormona insulina -una proteína fundamental en el control del metabolismo- y con el genoma del pequeño virus bacteriano con el extraño nombre de PhiX-174, revolucionó la biología molecular, la bioquímica y la genética y a partir de ahí la biología, la medicina molecular y otras áreas.

Menos mal que Fred Sanger no está ahora en este país porque probablemente tendría que renunciar a sus experimentos e hipótesis; su investigación tendría muy pocas posibilidades de obtener financiación y seguramente tendría que emigrar a otros países donde valoran mucho más la investigación científica. España nunca se ha caracterizado por apostar por la investigación y cuando empezábamos a construir un tejido investigador potente, con capacidad de crear conocimiento, de generar patentes y empresas con base tecnológica, llegó la crisis, esa criatura que le sirve a nuestros gobernantes para justificar todo, y empezó a arrasar con la investigación en todos los ámbitos.

A Fred Sanger lo recordaremos como un grande de la historia de la humanidad y a los políticos que hundieron la investigación, secando el árbol de la ciencia, como unos seres insignificantes que con sus decisiones hicieron mucho daño a nuestra sociedad.

Jaime Gómez Márquez es Catedrático de Bioquímica y B. Molecular de la USC