«Wertdugos» de la educación

Ernesto Sánchez Pombo
Ernesto S. Pombo EL REINO DE LA LLUVIA

OPINIÓN

Hace unas horas el recorte del Erasmus era ineludible porque no había fondos. Así lo dijo Wert. Cuando padres, profesores, alumnos, universidades, partidos, comunidades, Europa y colegas populares se unieron para denunciar la afrenta, el ministro encontró el dinero que le faltaba para poder seguir con las becas. Es la teoría que algunos mantenemos. Que los ataques a la educación no se sustentan en un problema de recortes o austeridad. Porque hacemos pagar los comedores escolares a los parados y nos gastamos lo que no tenemos en partidos, sindicatos, televisiones, organizaciones empresariales, juergas y pensiones vitalicias. Esta no es una cuestión de ahorro, por mucho que quieran convencernos. Las permanentes acometidas y agresiones a la educación por parte de este Gobierno tienen que responder a otro problema. Porque aun aceptando que la economía va como va, no es necesario atacarlo todo y destrozarlo todo. Wert y Mariano van a pasar a la historia como los wertdugos de la educación en España. Los que la llevaron al wertedero a una velocidad wertiginosa. Lo malo es que a decenas de miles de españoles, los mismos que les pagan las vacaciones, les están destrozando el futuro. Wert sabe por qué hace lo que hace. Leyó a Confucio. Y ya allá por el 500 a. de C. Confucio decía que «donde hay educación, no hay distinción de clases». Esa es la explicación.