Otra lectura del premio Nobel

César Casal González
César Casal CORAZONADAS

OPINIÓN

Siempre hay otras lecturas de las decisiones. Cualquier decisión invalida mil futuros, que diría Octavio Paz. Aunque el galardón de literatura a Alice Munro es indiscutible, el inglés norteamericano se ha quedado otra vez a las puertas. Cuando más parecía que Suecia se iba a atrever con el salto del Atlántico y cuando Estados Unidos disponía de una flota de candidatos que asusta (todos ellos enormes y de una calidad increíble), el premio fue para el otro lado del Atlántico, pero más al norte. El premio se fue a Canadá. Lo políticamente correcto frente al imperio. El jurado miró un poco más hacia arriba en el mapa. Y Estados Unidos, desde hace veinte años y Toni Morrison, sigue esperando ocupar el trono de las letras. Esperan Philip Roth, Don DeLillo, Joyce Carol Oates. Espera Thomas Pynchon. Hasta ya empiezan a esperar los nuevos valores, como Jonathan Franzen. Pero los autores del país de las barras y estrellas no han sufrido nada que octubre tras octubre no les pase a los eternos candidatos de otras lenguas. De Murakami a Lobo Antunes. Y es que Nobel de literatura solo hay uno al año.