Me alegré de que Besteiro saliese elegido secretario general del PSdeG en las últimas primarias. Cierto que el esparrin que el partido le puso al actual presidente de la Diputación Provincial de Lugo para dar apariencia de democracia interna en las filas de los socialistas gallegos, el alcalde de A Illa de Arousa Manel Vázquez, no implicaba excesiva dificultad, pero lo importante se ha logrado. Pachi Vázquez ya no es el líder de la formación. Aplaudo su primera decisión, la de nombrar portavoz del PSdeG en el parlamento a Méndez Romeu. Destacó en el debate sobre el estado de la autonomía como todos imaginábamos. Habla bien y sosegadamente, y no como otros líderes de la oposición que más que argumentar se limitan al insulto personal y a vociferar. Pero lo que no me parece de recibo es que Besteiro pretenda ascender a Pachi Vázquez a la vicepresidencia segunda del Parlamento, para que cobre 74.202 euros anuales, el doble que hasta la fecha. ¿A cuento de qué se gratifica de tal manera a la persona que destrozó el partido socialista en Galicia? La respuesta es fácil de entender. El nuevo mandamás quiere ganarse la confianza del Grupo Parlamentario Socialista, puesto a dedo por el de O Carballiño, y no encontró forma más inteligente que esa. Ven cómo Besteiro sabe latín.