¿Es España una nación?

Roberto Blanco Valdés
Roberto L. Blanco Valdés EL OJO PÚBLICO

OPINIÓN

27 oct 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

El príncipe de Asturias dijo el viernes, en la entrega de los prestigios premios que llevan ese nombre, que «España es una gran nación», lo que me anima a reflexionar con ustedes sobre la certeza o falsedad de tal aserto: ¿es, en verdad, España una nación? Ya sé que vista desde fuera tal pregunta puede parecer tan peregrina como la dedicada a dilucidar si la Tierra es redonda o frío el hielo, pero, como es sabido, este es un país bastante peregrino, y no solo porque por el discurra el Camino de Santiago.

Ocurre, y esta es la cuestión, que hay en España (el Estado español, según una cierta corrección política) cientos de miles de personas -algunas incluso leídas y viajadas- que sostienen con una pasmosa naturalidad que Cataluña, Galicia o el País Vasco son naciones (a las que, ya puestos, se suman en ocasiones otras más) por las mismas razones que les sirven para negar con rotundidad que lo sea España.

Para ir al caso, todos los territorios citados serían en realidad, según estos prodigios de sentido común e inteligencia, una nación por tener hoy, o haber tenido en el pasado, una lengua autóctona y una historia y una cultura propias, cosas estas dos últimas que, por definición, tiene todo el mundo: no solo las naciones, sino las personas, las localidades, las comarcas, las provincias y, por supuesto, las diferentes regiones españolas, incluso aquellas respecto de las cuales nadie reivindica su carácter nacional.

Lo verdaderamente extraño es que muchos de quienes sostienen con un convencimiento berroqueño que sus territorios regionales (hoy comunidades autónomas) son en realidad una nación, le nieguen tal carácter a una de las naciones más antiguas del planeta. El castellano no es solo la lengua común de muchas generaciones de españoles, sino la que nuestro país llevó a América, donde se habla desde Tierra de Fuego al río Grande y aún, al norte, más allá. La historia española es tan trascendental que sin tenerla en cuenta es imposible entender la evolución de una gran parte del planeta. En cuanto a la cultura española, de la que forma parte también y muy fundamental la que se expresa en gallego y catalán, es difícil encontrar una que haya tenido en el pasado y tenga en el presente una presencia tan densa y tan extensa.

España es desde luego una nación. Pero lo es por entero, toda ella, pues a cualquiera que conozca su lengua común, su historia y su cultura le sería imposible entenderla sin Galicia, Cataluña o el País Vasco, que son tres territorios del país profundamente españoles (siendo tan profundamente gallegos, vascos y catalanes) como Madrid, Extremadura o Aragón. No hay más que recorrer España para verlo. Salvo, claro, que los ojos no se utilicen para ver sino solo para identificar a los adversarios que uno previamente se ha inventado.