El título es fácil. Muere en octubre el novelista norteamericano Tom Clancy autor de La caza del Octubre rojo y se titula «Octubre rojo o virado a negro» y ya está. No hay que complicarse más. Como no se complicaba Tom Clancy al escribir libros que se veían como hogazas de pan caliente. Listas para comer. Así fue en seguida plato de gusto para el cine. De corredor de seguros a liderar las listas de ventas y de ingresos con las historias del agente Jack Ryan. Ese hombre patriota, como Clancy, al que puso rostro Harrison Ford. Le gustaban los tanques y provocar con sus corbatas y sus declaraciones. Muy conservador, firmó también Juego de patriotas y Peligro inminente. Eran letras para entretener. Sin más aspiración que hacer que la cabeza vuele mientras se toma un avión o se lucha contra el insomnio. Mejor contar páginas que ovejas en el corral del techo. No todo van a ser autores serios. En España fue muy criticado por su libro Equilibrio del poder, en el que narra un conflicto en nuestro país entre catalanes, vascos, gallegos, castellanos y andaluces como si esto fuera la antigua Yugoslavia. Pero ¿verdad que no lo somos? Y en una de sus tramas unos terroristas estrellaban un Jumbo contra el Capitolio. ¿Verdad que la ficción nunca supera a la realidad?